Estos chicos no dejan de sorprendernos con sus extravagancias. Después de mendigar un hueco en la foto americana del G-20, la vicepresidenta del Gobierno va y declara que, por fin, España ha salido del rincón de la Historia.
Y así deja clara la farsa que interpreta, porque el estudiante más despistado de nuestra cuestionada Secundaria sabe que España es Barcelona y Gaudí, el Real Madrid, García Lorca y Ortega, Salamanca y Granada, la tortilla de patatas y la paella, Sevilla y Toledo, Goya y el Greco, el pata negra, el Museo del Prado y las Meninas, Indurain, el duque de Alba y la Inquisición, el emperador Carlos y su hijo Felipe, los sanfermines, el Camino de Santiago, la Universidad de Navarra, el Vega Sicilia y Mío Cid, Calixto y Melibea, Hernán Cortés y Colón, la Guerra Civil y Franco, el Lazarillo y don Quijote, Teresa de Ávila, la bahía de Santander, la Catedral de Burgos, Torres, Rafa Nadal...Es una pena que nuestra vicepresidenta tenga que plegar su inteligencia a la propaganda mentirosa de su partido, en contraste con la valentía y la sensibilidad que demostró días atrás, al invitar a ciertos periódicos a suprimir sus páginas con anuncios de prostitución.