El CAC arrebata las emisoras de Lleida y Girona a la COPE
Se trata de un triste hecho que una sociedad que alardea de abierta, tolerante, democráta, etc., etc., no debería tolerar.
La Verdad es única, no se posee, es tozuda y siempre acaba por imponerse. Eleva al hombre por encima del resto de criaturas. A la Verdad se la busca, se la ama, se le sirve. Es incómoda, compromete, pero libera. No se puede ocultar, ni disimular, ni omitir. La COPE no es la Verdad, pero la agresión de la que es objeto prueba que existen intereses que quieren silenciarla porque hay ‘demasiados’ catalanes que la escuchan.