Antoni Coll -
Tarragona -
26/06/2008 08:27
Más aún que los 400 euros, la gente hubiera preferido que se le dijera la verdad. Cuesta creer que hace tres meses no se conociera la magnitud de la crisis y que hasta ahora no sepamos que creceremos menos del 2 por ciento, que la inflación será del 4, que el paro del 11 por ciento, etc. Pero demos por bueno que antes del 9 de marzo no se sabía que estábamos tan mal y que no hubo ocultación. Lo que supondría un cambio inadmisible son las diferencias entre el programa electoral y lo que sectores del PSOE tratan de que se apruebe en el congreso de julio.
Zapatero renunció electoralmente a extender la laicidad, liberalizar más el aborto y aprobar la eutanasia. Y esto es justamente lo que ahora se intenta. Si quieren progresismo, rechacen encerrar a personas durante año y medio sin juicio.
Esperemos que Zapatero no se deje convencer. Si hubiera dos discursos, antes y después de las elecciones, no se extrañen de la abstención. A nadie le gusta que le engañen.