El presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, primer mandatario izquierdista del país en muchos años, ha cumplido su promesa de vetar la ampliación de la ley del aborto si la aprobaba el Congreso de Diputados.
Vázquez, que profesionalmente es un prestigioso médico especializado en oncología y radioterapia, con numerosas publicaciones en revistas científicas internacionales, argumenta que las observaciones que permiten las nuevas tecnologías muestran que «desde el momento de la concepción hay una nueva vida humana, un nuevo ser» y rechaza que el aborto sea calificable de «acto médico», pues la deontología de esta profesión impone actuar «a favor de la vida».
Finalmente, en un argumento que parece dirigido a su propio partido, de orientación socialista, el presidente recuerda que la obligación del Estado es «proteger a los más débiles» por lo que ha de buscarse una solución que permita promocionar a la mujer y a su criatura y «de esta forma poder salvar a las dos».