En la década de los 60, cuando sólo había 77 habitantes, se anunciaba como un proyecto de ciudad jardín, pero Segur de Calafell acabó siendo el mejor ejemplo del urbanismo descontrolado
El hotel fue de los últimos testigos de otra época, pero en 2005 fue derribado ya que, después de unos años cerrado, se había convertido en refugio de familias sin techo. En el centro de Segur y al pie de la C-31, el solar lleva tres años vacío sin que su dueño, la inmobiliaria Gaudir, haya podido hacer nada, a pesar de que pretendía levantar pisos.
Con el Plan General en proceso de redacción y tratándose de un suelo calificado de equipamiento hotelero, son muchos los vecinos que señalan la oportunidad de que el solar se mantenga para que puedan aprovecharlo los vecinos del barrio, donde es muy difícil encontrar un palmo para destinarlo a servicios.
El concejal de ADMC, Josep Parera, señaló que el objetivo es destinar el solar a equipamientos y apunta a la intención de hacer dos plantas subterráneas de aparcamiento y en superficie unas dependencias que puedan utilizarse como sala de exposiciones y de actos. En la misma línea se expresa el concejal de Urbanismo, Ramon Ferré (PSC), aunque apunta que «el uso definitivo lo determinará el Plan General».
Negociación
El problema es que el solar tiene unos propietarios que mantienen una tensa relación con el equipo de gobierno hasta el punto que la inmobiliaria ha interpuesto cinco demandas al Ayuntamiento por diferentes actuaciones urbanísticas y le piden más de 20 millones de euros de compensación. Pero las dos partes han acordado volver a negociar el convenio que les enfrenta y en ese debate el destino del solar del viejo hotel Segur jugará un papel destacado.
El concejal de Urbanismo de Calafell, Ferré no precisó los equipamientos que podría haber y dijo que «el equipo redactor del Pla General puede sugerir otras posibilidades». En este sentido tampoco afirmó con rotundidad que el solar sea finalmente para equipamientos aunque reconoció que ese es el objetivo.
‘Que no especulen’
De hecho en 2005, cuando el PSC estaba en la oposición, el actual alcalde Jordi Sánchez, reclamaba la oportunidad de aprovechar el solar para equipamientos y manifestaba que «nos hemos de movilizar todos para que no especulen con este terreno». Fue una propuesta a la que se sumaron ERC (hoy también en el gobierno y entonces en la oposición) y el PP.
Una de las posibilidades que planteó entonces Sánchez es que a la inmobiliaria, que compró el solar sabiendo que estaba calificado como de equipamientos hoteleros, se le propusiese una permuta con la zona de servicios que debe hacer en una promoción que también podría levantar junto al campo de fútbol.
Los vecinos de Segur, que ya se han manifestado a favor de que se salve el solar e incluso el grupo de Iniciativa per Catalunya colgó pancartas en las vallas que cierran el recinto, señalan la oportunidad de ganar espacios públicos en Segur de Calafell.
El propio escritor Carlos Barral en uno de sus libros señalaba que la especulación desahució el proyecto de lo que debería haber sido una urbanización que se pretendía diseñar como un pueblo tradicional.