El futuro polígono riudomense estará muy cerca de las urbanizaciones de Vilafortuny (1,5 km.). Los vecinos temen por la contaminación
«Ni en la situación anterior, ni ahora, ningún vecino de Cambrils debe de estar preocupado», afirma contundentemente el alcalde de Riudoms, Josep Mª Cruset, refiriéndose a la recta final de la tramitación del polígono industrial Mas de Don Felip, a final de término local y a escasos 1.500 metros de las urbanizaciones de Vilafortuny (Cambrils).
El nuevo polígono industrial, de unas 40 hectáreas, cuenta ya con la aprobación definitiva de la Comisión Territorial de Urbanismo y descarta, a priori, la posibilidad de instalarse una industria contaminante. Sin embargo, el consistorio de Cambrils tiene interpuesto un recurso de altura contra el conseller de Política Territorial i Obres Públiques (PTOP), Joaquim Nadal, porque no se acaba de confiar en la propuesta. Nadal tendría de plazo hasta finales de enero para contestar.
Según Cruset, la postura del Ayuntamiento vecina «es anecdótica. Se trata de una medida cautelar que no prosperará». Sin embargo para el concejal de Urbanismo de Cambrils, Dani Pallejà, «esperaremos la respuesta del conseller y luego, decidiremos si seguimos en el contencioso-administrativo».
Una apuesta con reticencias
Desde que se iniciara la tramitación de este polígono, Cambrils ha ido presentando distintas alegaciones, junto con colectivos vecinales, con el fin de que el proyecto de Riudoms quedara en agua de borrajas.
Y es que a pesar de encontrase en terrenos de Riudoms, en la práctica se halla muy cerca de la depuradora de Cambrils y Vinyols –en la carretera de Misericòrdia–, y a tan sólo 1.500 metros de barrios como Vilafortuny o Molí de la Torre donde habitan más de 8.000 personas. Si el polígono permite una industria contaminante, Cambrils «no dudará en llegar hasta el final», aseveró Pallejà.
Este polígono ya figura en las normas subsidiarias desde 1992 y no tiene futuro legal cualquier acción que vaya encaminada a parar su ejecución. No hay vuelta atrás porque existen unos derechos consolidados», comentaba Cruset.
Sin embargo, Cambrils mantiene su pulso a la vez que está negociando con Riudoms una salida satisfactoria para ambos. «El Ayuntamiento –decía el alcalde– no quiere que ni Cambrils ni nadie piense que allí va a haber algo extraño». De tal forma, y tras distintas reuniones entre ambos municipios se ha llegado a un acuerdo que pasa por la firma de un convenio en el que se detallan aspectos, especialmente delicados, como los usos que quedarán permitidos en Mas de Don Felip.
«No existe ninguna voluntad oculta, de lo contrario no pondríamos encima de la mesa negro sobre blanco lo que se va a permitir», añadía Cruset. En este sentido, Pallejà, afirmaba que «existe una buena sintonía. Además del recurso, hemos abierto la vía del diálogo». Para Cruset, los gestos son importantes y prueba de ello, según comenta es que «podíamos haber ya comenzado las obras y no lo hemos hecho». Mas de Don Felip cuenta con un 20% de terrenos municipales y el resto es de iniciativa privada.
Según consta en el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya (DOGC) en un edicto de 9 de junio de este año «los usos principales son el industrial y el de almacenaje (...) con el fin de garantizar que las características de las actividades, materiales y productos no generan situaciones de peligro, inseguridad e insalubridad para las personas y que no sean agresivas para el medio ambiente».
La ubicación
Cambrils recela también de la ubicación del polígono al que se accederá por la carretera de Misericòrdia. «Hay que pensar que, de momento, la Generalitat no tiene intención de desdoblar esa vía ya saturada», apuntaba Pallejà. Así lo han hecho constar como alegación en cada uno de los trámites que ha seguido Mas de Don Felip, tanto en el Pla Territorial como en el catálgo de Paisajes. «Se pierde una zona agrícola importante y no creemos que tenga la mejor ubicación, tan cerca de núcleos residenciales de Cambrils». Sin embargo, esta cuestión no tiene fundamento para Cruset quien se remite a los informes favorables de movilidad necesarios para seguir con el proyecto.