El jugador del Nàstic, Lolo Yedra, admite que le molestan los rumores sobre el fichaje de un central en enero cuando él aún no ha debutado
Cómo cambia la vida en unos meses... Del tercer equipo del Sevilla al Nàstic.
Ya jugué en el filial del Sevilla en los últimos partidos de la pasada Liga, pero cuando llegas a un primer equipo como el Nàstic, cambian mucho las cosas. Te tratan mejor, y aprendes mucho más.
¿Subió al filial por méritos propios, por alguna lesión…?
Fue una mezcla de las dos cosas. Por un lado, el primer equipo se llevó al central del filial, David Prieto. Pero, por otro, yo también estaba haciendo las cosas bien en el «C» y el entrenador del Sevilla Atlético, Fermín Galeote, creyó en mí y me hizo debutar.
¿Cómo se lleva eso de no haber jugado aún este año?
Hombre… Un poquito mal, porque lo que queremos todos los jugadores es jugar, pero lo único que podemos hacer es entrenar día a día lo mejor posible para intentar aprovechar la ocasión cuando el míster lo crea oportuno.
Dice Ferrando que los que no juegan también son importantes para mantener la competitividad. ¿Se conforman con eso?
Creo que a todos nosotros nos satisface, porque si nosotros bajamos la tensión, el que está jugando también la bajará porque se siente titular y ya no va al 100%. Eso sería malo para el equipo, que en conclusión es ahí donde estamos todos: peleando para el equipo y para que las cosas salgan bien. Así que el que no juega tiene que estar también el 100% para que el que está jugando no baje nunca la tensión.
Así pues, ¿siente usted que también es importante?
Sí, creo que los 25 futbolistas somos importantes, aunque no juguemos.
Durante semanas se habló de problemas en la defensa. ¿Pensó que llegaría su oportunidad?
Claro que lo piensas. Pero no sólo yo. Todos los compañeros que no están jugando pensarán lo mismo. En mis circunstancias, sí pienso que cuando hay fallos atrás puede llegarme mi oportunidad. Pero tampoco creo que los fallos hayan sido sólo de la defensa. Es todo el equipo: la defensa, el centro del campo y los delanteros. Somos 25 y todos vamos a una.
¿Molesta que en el entorno se pida a un central para enero?
Claro que sí. Tampoco es que moleste, porque, si es para mejorar la plantilla y el equipo, será bienvenido. Pero a nivel personal molesta porque yo todavía no he debutado, y no han podido ver de lo que soy capaz ni mi forma de jugar.
Como no le hemos visto, explique cómo es usted de central.
Creo que voy bien en el juego aéreo y también con el balón en los pies. También tengo buena colocación y llego bien al corte.
¿Algún defecto?
Sí. Que a veces soy un poco frío y no soy muy contundente.
Quizás porque en la cantera de los grandes prima el juego de toque.
Puede ser, porque en la cantera siempre trabajas mucho balón, mucha técnica, y en cambio no trabajas tanto la contundencia. Es más el toque de balón y la capacidad de tener el balón en tus pies.
Dicen que ese tipo de centrales son más válidos para Primera.
Puede ser, porque la Segunda es mucho más dura que la Primera. En Primera te dejan jugar más. Pero creo que este tipo de central puede jugar tanto en Primera como en Segunda. En Primera hay centrales fuertes y contundentes, y en Segunda los hay a los que les gusta jugar al fútbol y no tienen ningún problema.
¿Hay buen rollo en el vestuario?
Sí. Cuando llegué, es lo que más me sorprendió: el buen rollo que hay en el vestuario, desde los más veteranos hasta los jóvenes. Hay buen ambiente, buena armonía. Todo eso me sorprendió mucho.
¿Es verdad eso de que el buen rollo puede suponer el 50% del éxito de un equipo?
Creo que incluso más del 50%. En el campo se juega como se entrena, y también según cómo te lleves con el grupo. Si hay un buen grupo y todos van a una, sobre el campo salen mejor las cosas.
¿Qué problemas tiene el Nàstic?
El que haya visto todos los partidos sabe que mereceríamos tener al menos 20 puntos, porque casi siempre hemos sido mejores que el rival. Pero fallamos en puntos clave: un despiste y nos hacen un gol.
Aun así, ¿podemos pensar que la salvación será asequible?
Ahora mismo es pronto para hablar de ascenso, de descenso, de permanencia… Queda mucha Liga y estamos haciendo las cosas bien, cada día mejor. Debemos entrenar esos despistes que nos cuestan goles, y una vez lo aprendamos, las cosas nos irán mejor.
Con 23 años, ¿qué futuro espera del fútbol?
Ahora mismo pertenezco al Nàstic. El Sevilla no se ha guardado ninguna opción sobre mí, y me gustaría estar aquí muchos años, porque me parece un gran club y me tratan genial. Sobre el futuro, como a todo jugador que está en Segunda y es joven, mi ilusión sería llegar a Primera.